Origen y Evolución.
Por Vael de Ginés
El guitarro murciano es un pequeño cordófono profundamente ligado al folclore del sureste español. A simple vista puede recordar a una guitarra de menor tamaño, pero presenta afinaciones propias y un número de órdenes (cuerdas simples o dobles) variable según la zona y la tradición constructiva. Su uso se vincula principalmente a la música popular y folclórica de la Región de Murcia, donde destaca especialmente en cuadrillas y rondallas.
El guitarro surge como un instrumento eminentemente popular, asociado a la música tradicional de la huerta y del interior murciano. Su función era clara: acompañar el canto y el baile en contextos festivos y comunitarios. Por ello, su construcción estuvo siempre marcada por la practicidad, la disponibilidad de materiales y el conocimiento empírico de los artesanos.
A diferencia de la guitarra clásica, el guitarro se caracteriza por su menor tamaño, su sonido brillante y punzante y por configuraciones de cuerdas que han variado históricamente según la zona geográfica. Por ejemplo, en el Altiplano (Lorca y Caravaca) eran habituales los modelos de 8 cuerdas agrupadas en 5 órdenes (1-2-2-2-1), mientras que en la huerta de Murcia predominaban los de cuerdas simples (1-1-1-1-1).
La familia de Instrumentos del Folclore murciano
Para comprender mejor el desarrollo del guitarro, es necesario situarlo dentro del conjunto de cordófonos asociados al folclore del sureste peninsular. Si los ordenamos de menor a mayor tamaño, encontramos la siguiente familia
Zaramangüel
Es el más pequeño y, por tanto, el más agudo. Cuenta con 4 cuerdas y presenta una organología comparable a la de un ukelele soprano. Su función es eminentemente rítmica y aguda dentro del conjunto.

Guitarro
Es el siguiente en tamaño. Posee 5 órdenes con cuerdas simples o dobles y una longitud de cuerda vibrante que suele oscilar entre 420 mm y 540 mm. Es el instrumento central dentro de esta familia.

Guitarro Tenor
De mayores dimensiones, presenta una longitud vibrante entre 570 mm y 700 mm. En este caso siempre encontramos 5 órdenes, aunque con configuraciones de 8 o 10 cuerdas. Ofrece mayor cuerpo sonoro y profundidad.

Guitarra de órdenes
Instrumento muy popular en la península durante los siglos XVIII y XIX. En algunas zonas del sureste coexistió con la guitarra moderna de cuerdas simples hasta finales del siglo XIX. Tiene un tiro algo menor que la guitarra actual y una caja más reducida. Su afinación suele emplear cuerdas dobles, excepto la prima.
Guitarra mayor
Es el instrumento más grave de la familia de cordófonos de la Región de Murcia. Presenta un tiro aproximado de 670 mm y suele afinarse dos tonos y medio por debajo de la guitarra convencional. Es habitual el uso de cuerdas octavadas en los órdenes graves.

Origen y Evolucion del Guitarro
El guitarro murciano es uno de los instrumentos más representativos del folclore del sureste español. Aunque a menudo se percibe como una “guitarra pequeña”, su historia es más compleja y está profundamente enraizada en la tradición popular.
Para entender su origen es necesario observar la evolución de los cordófonos en la península ibérica y el contexto social y musical de la Región de Murcia.
Raíces antiguas: la familia de los cordófonos populares
El guitarro no nace de forma aislada. Forma parte de una amplia familia de instrumentos de cuerda pulsada desarrollados en Europa desde la Edad Media. Entre sus posibles antecedentes encontramos:
- La guitarra renacentista
- La vihuela
- Diversas guitarras populares de pequeño formato
- Instrumentos de tradición mediterránea
Entre los siglos XVI y XVIII, la península ibérica vivió una intensa evolución organológica. Mientras la guitarra “culta” avanzaba hacia modelos más estandarizados, en el ámbito rural surgían variantes más pequeñas, funcionales y adaptadas al acompañamiento del canto y del baile.
El guitarro murciano debe entenderse dentro de este proceso: una adaptación popular de la guitarra a las necesidades musicales de su entorno.
Evolución constructiva observada
Bajo mi experiencia personal he podido estudiar la evolución de una familia de guitarreros de la región: la saga Alcañiz-Ordax. Durante este análisis se observa un fenómeno muy interesante.
Los instrumentos más antiguos conservados de esta familia presentan:
Mejores materiales
Mayor riqueza decorativa
Mayor complejidad constructiva
Sin embargo, con el paso del tiempo los instrumentos se vuelven más simples y toscos, empleando materiales más sencillos y locales. Este cambio probablemente responde a factores económicos, a la necesidad de producción rápida y al carácter cada vez más popular del instrumento.
Los materiales Tradicionales:
El guitarro es un instrumento de origen popular y, por tanto, los materiales empleados históricamente también lo son. La elección respondía principalmente a la disponibilidad local, la facilidad de trabajo y la funcionalidad acústica.
Maderas más habituales
Pino (abeto o pino local)
Probablemente el material más común. Se utilizaba tanto para tapas como para fondos, aros e incluso mástiles. Su abundancia y buena relación entre peso y rigidez lo hacían ideal para talleres humildes.
Nogal
Muy frecuente en fondos y aros, así como en diapasones y puentes. Aporta buena estabilidad, facilidad de trabajo y una estética sobria.
Ciprés
Empleado principalmente en fondos y aros. Su ligereza y respuesta rápida encajan bien con el carácter rítmico del instrumento.
Morera y jinjolero
Utilizados sobre todo para puentes y diapasones por su mayor dureza y resistencia al desgaste.
Acabados tradicionales
Los acabados del guitarro murciano eran generalmente sencillos y funcionales. Los más habituales eran:
Aceite y cera
Goma laca aplicada a brocha
Una curiosidad especialmente interesante es el uso de un pigmento rojo llamado almagra para colorear el mástil, especialmente cuando se utilizaba pino. Este pigmento, recogido de las tierras de la zona, no solo aportaba un color característico muy reconocible, sino que además ayudaba a proteger la madera frente al ataque de insectos.
Conclusión
El guitarro murciano no es solo un instrumento: es el resultado de una tradición artesanal profundamente vinculada al territorio. Su evolución refleja los cambios sociales, económicos y musicales de la Región de Murcia.
Hoy, gracias al trabajo de músicos, investigadores y luthieres, el guitarro vive un renovado interés. Comprender su origen, su evolución y sus materiales es fundamental para preservarlo con rigor y para seguir desarrollándolo sin perder su esencia.